El histórico edificio frente a Plaza San Martín se prepara para reabrir con una restauración que busca recuperar la identidad que lo convirtió en un ícono de Buenos Aires
El emblemático edificio porteño del 1900 se reconvierte en departamentos de más de US$10.000 el m²
Con una inversión de US$150 millones, el proyecto de la nueva puesta en valor del Hotel Plaza combina unidades residenciales con hotelería y una propuesta gastronómica propia. La obra comenzó hace dos años y esperan que esté completamente terminada en 2029.
La propuesta, proyectada por el estudio de arquitectura BMA y desarrollada por Grupo Alvear, busca incorporar las comodidades actuales sin borrar las huellas de su historia. De este modo, a partir del tercer piso, el antiguo hotel se adaptará para construir 55 unidades de vivienda, de entre 60 m² y 250 m².
Además de la reconversión del hotel en viviendas, se contempla otro edificio donde funcionará la parte del hotel. Contará con 180 habitaciones para el sector del hotel, una recepción y nuevos salones que se integrarán a la planta del primer piso del edificio histórico, donde se restaurarán los salones originales. De esta manera, entre ambos edificios se contabilizarán 30.000 m² en total.
El proyecto tendrá diez pisos destinados a residencias y doce niveles correspondientes al hotel. Los propietarios de los departamentos ingresarán por la histórica entrada sobre la calle Florida, mientras que el acceso hotelero estará ubicado sobre San Martín.
La renovación no busca congelar el edificio en el tiempo, sino recuperar su identidad y hacerla convivir con una arquitectura contemporánea. “Se hizo una obra a la altura de las grandes restauraciones de edificios públicos”, afirma Martín Zanotti, responsable del proyecto de interiorismo que, además, intervino emprendimientos emblemáticos como Le Parc Punta del este, Polo Decó, entre otros.
La propuesta toma como referencia la estética que el hotel adquirió durante la década de 1930, marcada por el art déco y el racionalismo. “En Buenos Aires, las corrientes arquitectónicas llegaban más tarde y muchas veces se superponían. El art déco se encontró con el modernismo y dio origen a algo muy propio de la ciudad: el racionalismo. Este edificio tiene una impronta muy fuerte de ese estilo”, explica Zanotti.
Otro de los espacios emblemáticos que volverá a cobrar vida será el Plaza Grill. Ese ambiente conserva piezas traídas de distintos lugares del mundo: la parrilla fue importada de Inglaterra, las cerámicas son holandesas y los antiguos ventiladores traídos de Pakistán, que todavía funcionan, formaron parte de uno de los primeros sistemas de climatización instalados en Argentina. Tanto el Plaza Grill como el Plaza Bar, dos símbolos de la vida social y política del hotel durante la década del 30, serán restaurados y volverán para integrar la propuesta gastronómica.