Las branded residences combinan vivienda, servicios hoteleros y estándares internacionales de lujo a propiedades residenciales de alta gama, una tendencia que gana espacio en Argentina.
La revolución del “Hospitality” explica la relación entre hotelería y real estate que viene dando lugar a nuevos desarrollos residenciales en distintos mercados del mundo. En Argentina, el fenómeno comienza a expandirse con propuestas que incorporan marcas hoteleras internacionales y una estructura profesional de servicios y operación.

El modelo contempla propiedades de titularidad privada que pueden integrarse a una operación hotelera, con servicios y estándares definidos por la marca. De esta manera, la experiencia cotidiana de los residentes se articula con una infraestructura pensada para atender tanto las necesidades de quienes habitan las unidades como las de una operación de hospitalidad.
El avance del Hospitality en Argentina
La tendencia alcanza diferentes destinos del país. CAMESI en su artículo, menciona desarrollos asociados a marcas internacionales en Mendoza, Bariloche, Puerto Madero y el corredor norte de Buenos Aires, además de proyectos vinculados al turismo termal y de naturaleza en otras regiones.
Dentro de este escenario se encuentra Sofitel Residences Buenos Aires Madero, proyectado por BMA y desarrollado por NorthBaires. Ubicado en el Dique 4 de Puerto Madero, el proyecto incorpora el concepto de branded residences a una propuesta residencial de alta gama y constituye el primer edificio residencial de la marca Sofitel.


La propuesta se desarrolla en una torre de 43 pisos y 140 metros de altura, con 188 residencias de distintas superficies y tipologías. Su implantación responde a las condiciones del terreno y del entorno: la torre se alinea con la Avenida Corrientes y aprovecha su posición para generar visuales hacia el Río de la Plata, la Reserva Ecológica y el eje del Obelisco.

El programa incorpora una dimensión de servicios que forma parte de la propuesta residencial. Los primeros cinco pisos concentran amenities y el proyecto suma más de 3.000 m² destinados a espacios comunes. A esto se agregan un wellness center en los pisos 19, 20 y 21, piscina semiolímpica, spa, gimnasio y guest suites.
Esta relación con el entorno también define algunas de las decisiones arquitectónicas del proyecto. La torre se inclina 22 grados para optimizar las visuales, mientras que la organización de las unidades incorpora plantas libres, residencias pasantes y patios en altura. Las terrazas, de hasta cuatro metros de profundidad, amplían la relación entre los espacios interiores y el paisaje urbano.

La incorporación de estos programas modifica también la manera de abordar el proyecto arquitectónico. Los espacios comunes, las circulaciones, los amenities y las propias unidades deben responder a una experiencia residencial integrada con servicios que tradicionalmente pertenecían al ámbito hotelero.
En este sentido, el hospitality introduce nuevas variables en el diseño de viviendas de alta gama. La arquitectura debe contemplar desde la escala de la unidad y su relación con el exterior hasta la organización de los espacios comunes y la integración de servicios dentro del funcionamiento general del edificio.
El fenómeno también presenta una dimensión vinculada a la inversión. Según Mariano García Malbrán, presidente de la Cámara de Empresas de Servicios Inmobiliarios (CAMESI), las propiedades vinculadas a marcas internacionales de lujo pueden alcanzar primas de entre el 25% y el 35% frente al mercado residencial tradicional. El dato forma parte de los argumentos con los que la cámara describe el crecimiento de este segmento.

Junto con Sofitel Residences Buenos Aires Madero, se mencionan otros desarrollos que forman parte de esta expansión, entre ellos El Borgo, asociado a El Cauce Autograph Collection by Marriott en Mendoza; ēik Inspired Suites y el futuro The Meliá Collection en Bariloche; y distintas propuestas vinculadas al turismo termal y de naturaleza.
El crecimiento de estos formatos muestra cómo la hotelería comienza a intervenir sobre nuevas escalas del desarrollo inmobiliario. En el segmento premium, la experiencia de habitar incorpora servicios, operación y espacios concebidos bajo parámetros de hospitalidad, mientras la arquitectura responde a un programa cada vez más integrado.